Fundación Amigos de las Abejas
 

La vida diaria de las abejas nos enseña con su ejemplo  a trabajar por el bien común, a convivir en sociedad, a respetar las leyes naturales y el medio ambiente. ¡Bienvenidos al apasionante mundo de las abejas¡

 

 Sr Ing.Agr. Gilles Ratia

Presidente de APIMONDIA.

 

Estimado Sr. Gilles Ratia:

 

Soy Mayda Verde Jiménez, Médico Veterinario, cubana y especialista en enfermedades de las abejas desde hace más de 30 años. Hubiera querido expresar de manera personal las ideas que hoy traslado a usted en esta carta. Aún cuando sé que por el momento no será posible, muchos amigos apicultores y especialistas en esta importante rama agropecuaria, la han hecho suya y en breve se la harán llegar a nombre de todos.

La actividad agrícola mundial enfrenta el mayor reto que jamás tuvo la humanidad: asegurar alimentos. No solo alimentos sanos,…ya esto es un lujo. Más aún, asegurar alimentos, cualquier alimento, alguno, para salvar la vida a millones de hambrientos que hoy mueren sin sustento en nuestro planeta.

Convencidos que la actividad apícola es hoy una rama estratégica por el papel polinizador del la abeja, se trata de lograr ahora y de manera apremiante, nuevos enfoques para el gremio, se trata de adecuar el papel de APIMONDIA, como entidad que representa y agrupa a los apicultores del mundo a estos retos universales, insertando a esta organización en los foros que reclaman medidas capaces de detener los daños antrópicos causantes del  cambio climático y el creciente deterioro ambiental de la Tierra.

¡Nadie mejor que los apicultores para saber de esto!

Estamos al tanto de los problemas que representan las contaminaciones ambientales para la apicultura mundial, pero también para el hombre. ¡Ni hablar de las guerras! ¿Qué pueden hacer los apicultores frente al cambio climático?

Se mueren las abejas por el CCD y aún no se han señalado con certeza las causas. Esto hay que abordarlo con la participación y el criterio de productores y especialistas (incluyendo ambientalistas), tomando en cuenta las observaciones de los unos y los otros. En tanto: ¿Cuál es la recomendación que debemos dar a los apicultores para mitigar el impacto del CCD en el sector?

Con seguridad, los Servicios Veterinarios de los Ministerios de la Agricultura de los países miembros de APIMONDIA, están al tanto de los problemas de salud de las vacas, los cerdos, las aves, los perros, los gatos, los caballos… Pero…. ¿de las abejas? ¿Cuántos se ocupan de trazar políticas sanitarias para las abejas? En algunos se hará, pero… ¿Cuántos gobiernos toman en serio a este sector? Las personas quieren tener, de manera tangible, un vaso de leche, un trozo de carne, un huevo…. Lo tangible de las abejas es la polinización…. Y… ¡Sin polinización nunca serán tangibles la leche, la carne y los huevos!

¡El asunto es serio! Cada día los mercados exigen más. Entonces los apicultores debemos cambiar el discurso y mirar hacia nuevos estilos de trabajo frente a una apicultura cada día más intensiva y moderna, en ecosistemas agredidos por el hombre y los cambios del clima. Sin abejas no hay agricultura sostenible y el hombre corre el riesgo de la hambruna.

Creo imprescindible que, de la misma forma en que son otros los paradigmas agropecuarios de nuestros países, debe cambiar el enfoque del trabajo global para las organizaciones, asociaciones, organismos y entidades (hasta para la sociedad civil de nuestras naciones), las que aún ven en la apicultura una actividad de carácter individual o jobista, para comenzar a considerar a las abejas y a la apicultura como un patrimonio indispensable de la sociedad, insertando en las políticas agrarias de los Ministerios de la Agricultura de nuestras naciones, con estrategias concretas para su  desarrollo, como opción incuestionable para lograr una  agricultura sostenible y en armonía con los ecosistemas, sin dejar de mencionar la importancia económica y de salud pública que sus producciones y la propia actividad retribuyen.

Sugiero que con el apoyo de APIMONDIA, en el marco de los Proyectos que hoy se están realizando para los países miembros del ALBA, se incluya y soliciten fondos para, unidos, realizar un movimiento de desarrollo y consolidación de la actividad apícola de Latinoamérica, donde se pierden miles de toneladas de miel y de productos de alto valor nutricional y apiterapéuticos, por falta de capacitación y asesoría técnica, cosa esta que se pudiera hacer de manera dirigida y rectorada con la contribución de APIMONDIA.

Considero necesario que se analice la necesidad de plantearnos nuevas estrategias sanitarias para el control de las enfermedades invasivas e infecto-contagiosas de la especie, con un enfoque de manejo integrado, promoviendo con los gobiernos, con el apoyo de APIMONDIA, leyes que protejan a las abejas, la apicultura, a los apicultores y a los ecosistemas apícolas.

De modo, que en los discursos y razonamientos que hoy hacen los estadistas y gobernantes del orbe, se tenga en cuenta que la abeja resulta un eficaz fusible del medio ambiente y elemento indispensable en la cadena alimentaria del hombre, contribuyendo así, los apicultores representados por APIMONDIA, con los esfuerzos de la ciencia, los gobiernos y los ciudadanos de buena voluntad, para frenar el cambio climático, cuyo futuro inquieta a todos pues se avizora dramático.  

Ruego a usted llevar estas reflexiones al venidero Congreso que sesionará en Argentina, con el propósito de que salgan de allí acuerdos constructivos y eficaces que se unan a los esfuerzos que hoy están realizando otras asociaciones, en aras de detener el cambio climático, preservar la biodiversidad y la especie humana.

 

Atentamente, le saludo,

Dra. Mayda Verde Jiménez.

Médico Veterinario.

Miembro del Consejo Científico Veterinario de Cuba.