|
La vida diaria de las abejas nos enseña con su ejemplo a trabajar por el bien común, a convivir en sociedad, a respetar las leyes naturales y el medio ambiente. ¡Bienvenidos al apasionante mundo de las abejas¡
|
|
El cambio climático y las abejas Reflexiones sobre el cambio climático. La falta de ética, de las poblaciones humanas respecto al medio ambiente, creyendo que podemos controlarlo todo, que somos los dueños y señores de cuanto nos rodea, que podemos modelar y modificar a nuestra conveniencia nuestro entorno, contaminando sin cesar, utilizando productos tóxicos sin limites para controlar nuestros cultivos, utilizando a veces, más recursos energéticos que los que producimos, por simple conveniencia, nos va llevando poco a poco al desastre. La naturaleza no se cansa de avisarnos, temperaturas nunca conocidas asolan todo el planeta, lluvias torrenciales jamás vistas, vientos huracanados como nunca han soplado, desertización, subida del nivel de los mares, perdidas de especies animales y vegetales a un ritmo cada vez mayor son las consecuencias. Mientras la mayor parte de la población humana solo piensa en cubrir sus necesidades básicas, otra precisamente la que mas puede hacer, solo piensa en trabajar, diversión y vacaciones. Muy pocos piensan en el desastre que se nos avecina con el cambio climático. La reciente conferencia sobre el cambio climático celebrada en Valencia no hace mas que confirmar, lo que a nivel inconsciente de todo el mundo esta presente, los seres humanos somos responsables del cambio climático, la subida de temperaturas globales que se nos avecinan terminaran con gran parte de las especies vegetales y animales del planeta. Entre la muerte prematura de especies animales y vegetales, se encuentra nuestra abeja melífera, la desaparición de la misma puede traer consecuencias muy difíciles de predecir pero sin lugar a dudas catastróficas, mantener una población suficiente de polinizadores es fundamental para la conservación de la flora natural, protección de la biodiversidad y producción agrícola. La muerte y desaparición de las abejas en nuestros campos puede parecer a muchos un hecho trivial, pero no es así, las perdidas económicas que originaria a los cultivos seria una parte muy pequeña comparada con la que originaria a los ecosistemas y medio ambiente y difícilmente de imaginar las consecuencias para otras especies tanto vegetales como animales, la alteración del equilibrio de los ecosistemas puede traernos como consecuencia la desolación y el hambre a todo el mundo. La capacidad de adaptación de nuestra abeja a los cambios climáticos es un hecho constatable sabiendo que llevan sobre este planeta mas de 50 millones de años, mas tiempo que el hombre, y durante ese largo periodo de tiempo, han soportado ya cambios climáticos de todo tipo. La reciente muerte masiva de nuestras abejas obedece a un conjunto de causas, sin duda producidas por el ser humano, “Varroa” un parásito que llego en los años 80 y que no debía estar aquí, procedente de otra especie de abeja que durante millones de años a convivido con ella, pero que nuestra abeja no conoce y no sabe defenderse, las debilita de tal manera que hunden por completo la colmena. Mediante tratamientos continuos llegamos a controlar pero que nunca llegaremos a eliminar totalmente. Cuando todo parecía controlado llega un nuevo invasor “Nosema Cerenae”, vuelta a empezar, investigación, tratamientos. Esta vez la desgracia para los apicultores no viene sola el cambio climático, el calentamiento global, la contaminación, los productos tóxicos en la agricultura, virus y otras enfermedades oportunistas por la debilidad de nuestras abejas hacen que la situación pase de preocupante a dramática. La apicultura es el ultimo reducto posible de nuestras abejas gracias a los apicultores que las mantenemos vivas todo el mundo puede disfrutar de su visión, su trabajo incansable polinizando y su dulce miel pero lo que quizás no sabemos es que este colectivo es cada vez menor, que los apicultores que dejan la profesión por jubilación, o por otras causas son más que los que se incorporan a esta noble tarea. Los gobiernos de Europa y los de las comunidades autónomas de España se esfuerzan en mantener viva la apicultura con subvenciones pero el goteo es constante cada vez hay menos abejas y menos apicultores por ello nos preguntamos ¿será suficiente el esfuerzo que hacen los gobiernos Europeos o hay que hacer más? Luis Pérez Ventosa Ver las noticias relacionadas sobre el cambio climático El IPCC alerta sobre los impactos "irreversibles" del cambio climáticoEl IPCC logra un acuerdo sobre políticas para combatir el cambio climático Los humanos alientan la peor oleada de extinciones desde los dinosaurios |